Las congregaciones miembro de las Iglesias Reformadas en Ecuador (IRE), declaramos completa sumisión y obediencia a la Palabra de Dios, que nos ha sido dada en la Santa Escritura, inspirada, infalible e inerrante. Creemos y estamos plenamente convencidos de que las Confesiones Reformadas están plenamente de acuerdo con la Palabra de Dios y por lo tanto nos suscribimos a la Confesión Belga (1561), al Catecismo de Heidelberg (1563) y a los Cánones de Dort (1618-19).

Reconocemos a Jesucristo como el único Jefe supremo de la Iglesia. Este liderazgo es ejercido en las congregaciones por medio de su Palabra y del Espíritu Santo, a través de los oficios ordenados por Dios, por el bien de la pureza de la doctrina y de la santidad de la vida. Las Iglesias Reformadas en Ecuador, aunque distintas, mostramos voluntariamente unidad por medio de una confesión y de un orden eclesiástico común. Esta unidad es expresada en la medida en que las Iglesias cooperamos y ejercemos un interés mutuo.
Nuestras congregaciones
Iglesia Reformada de La Gracia

Dirección: Vicente Duque N77-413 y Antonio Núñez, Quito.
Sitio web: https://iglesiareformadalagracia.org/
Contacto: Sr. Luis Carlos Moreno.
Iglesia Reformada Luz de Vida

Dirección: Isla Seymour N45-58 y Pío Valdivieso, Quito.
Sitio web: https://iglesiareformadaluzdevida.com
Contacto: Pr. Pablo Landázuri.
Misión Reformada del Sur de Quito

Dirección: Miguel Trujillo y Abel Meléndez, Chimbacalle, Quito.
Sitio web: Misión Reformada del Sur de Quito.
Contacto: Sr. Ronald Cagua.
Misión Reformada Tumbaco

Dirección: Vicente Álvarez E4-176 y Cecilio Loza, Tumbaco.
Sitio web: Misión Reformada Tumbaco.
Contacto: Pr. Jean Carlos Morán.
Misión Reformada de Cuenca

Dirección: Cacique Chaparra e Intiñán, Cuenca, Azuay.
Sitio web: Misión Reformada de Cuenca.
Contacto: Sr. Juan José Cabrera.
Misión Reformada Ibarra

Dirección: Secundino Peñafiel, entre Tobías Mena y Ricardo Sánchez, Ibarra, Imbabura.
Contacto: Sr. Luis Carlos Moreno.

«Tenemos la promesa del Evangelio, según la cual todo aquel que crea en el Cristo crucificado no se perderá, sino que tendrá vida eterna. Esta promesa, sin distinción, debe ser anunciada y proclamada con mandato de conversión y de fe a todos los pueblos y personas a los que Dios, según Su beneplácito, envía Su Evangelio».
Cánones de Dort, II.5 (1618-19).
¡Quiera Dios extender Su reino en Ecuador!
